martes, 1 de abril de 2008

Cerquita del cielo



La entrada vidriada de "Heaven Services" es impactante. A través de ella, uno puede ver a todos los ángeles que allí se desempeñan. Como van y vienen, siempre prestos a ofrecer el mejor servicio. Y si uno observa, desde la vereda, mirando hacia arriba, se maravilla con la imponencia del edificio. Y dá la sensación de que el tamaño de semejante mole, es infinita. De que llega hasta el cielo. O casi...



Pero, para poder acceder a él, necesitamos recorrer, primero, su planta baja. Allí, dulces ángeles recepcionistas, nos orientan hacia el destino buscado. Luego de un vistazo que pretendía ser lo más abarcativo posible, me dirigí hacia la más pequeña de ellas, esperanzado en que el diminuto tamaño de sus alitas, le iba a permitir una movilidad discreta, pero expeditiva.

-Disculpe, señorita...
-Angelita...
-Uy, sí! Perdone...el Departamento de Enamoramientos Interpersonales?
-Piso 123, Señor... Por el ascensor de la derecha... Una vez que arribe, la segunda puerta de la izquierda...
-Gracias... Ojalá lo encuentre...
-Dígame a quién busca y enseguida le informo...
-Sí, cómo no..! Al Señor angel
Valentín...
-Angel Valentín...a secas. Señor hay uno solo... Para qué lo necesita?
-Es un asunto personal... Está..?
-Llamó usted con anterioridad para concertar una entrevista?
-No... Pero si está...dígale que lo busca Georgie...
-Un segundo, por favor...

Me retiré unos metros hacia atrás. Me pareció que, de esa manera, le daba suficiente aire y privacidad para que pudiera efectuar su consulta, sin presionarla demasiado. No hizo falta esperar mucho...
-Señor... Suba, nomás... Valentín lo está aguardando...
-Muchísimas gracias... Era el último de la derecha, no?
-Sí, sí...Piso 123... Que tenga usted un muy buen día...

Maravillado aún por el tamaño del edificio, la amplitud de su hall de entrada, y la diligencia y amabilidad de la angelita que me había recibido, me dirigí al encuentro con mi amigo Valentín, el angel del amor. Nos conocíamos de toda mi vida afectiva. Y no en vano aclaro: "mi vida". La mía, la terrenal. La vida de los ángeles se mide bajo otros parámetros. Ellos trascienden al tiempo, tal cual lo entendemos aquí, los humanos. Comenzar a mis catorce, haber cumplido ayer cuarenta y ocho...imagínense...treinta y cuatro años de amoríos ininterrumpidos. Algunos fugaces o livianitos; otros intensos o más duraderos... Y Valentín, protagonista indiscutido en unos pocos, observador imparcial en la mayoría... Piso 123. Bajo y voy a la segunda puerta, de la izquierda.
Golpeo. Unos segundos y la puerta se abre. Valentín, en persona...

-Georgie..! Cuánto tiempo..!

Nos abrazamos como sólo los viejos amigos se abrazan...
-Cuidado..! Las alas..!
-Uy, sí...perdoná... Estoy algo torpe, últimamente...
-No es nada... Sabés qué pasa? Ustedes, los humanos, se boicotean a sí mismos... En cuanto aparecen las primeras canas, se preocupan tanto, que llaman, sin querer, a la mala suerte o a la torpeza... Relajate...que te queda cuerda para rato... Y disfrutá de todo. No olvides que junto con las canitas, vienen la experiencia y la sabiduría...
-Sí...eso ya lo sé... Pero cuesta ponerlo en práctica...
-Ja ja... Todo es cuestión de proponérselo... Vení... Sentémonos y me contás el motivo de tu visita... Un cafecito?
-Excelente! Una pregunta... Todos acá son tan eficientes?
-Lo intentamos, Georgie... Hay que captar mercado...
-Ja ja... Quién lo hubiera dicho..? Un angel marketinero...
-"Tácticas y Estrategias Celestiales", Volumen II... Azúcar?
-Hoy, sí...una solita...
-Contame...
-Te va a parecer extraño... Cuánto tiempo duran los flechazos..?
-Depende.
-Depende de qué..?
-Del material de las flechas, de la distancia desde donde se ha efectuado el disparo, de la fuerza del angel tirador... Hay muchos factores. Aunque el más importante...
-El más importante qué..?
-El factor humano... La pasta del corazón...
-Y cómo se determina..?
-Es intangible... Viste cuando ustedes se refieren a alguien noble? Dicen..."Fulano está hecho de buena pasta..."
-O sea...no se puede medir...
-No con métodos científicos... Sí en el comportamiento humano... Aunque hay excepciones. Conozco personas muy buenas, que nunca logran enamorarse del todo... Y muchos turritos que mueren de amor...
-Todo muy relativo...
-En cierto modo... Pero...a qué viene tu pregunta?
-Te va a resultar muy loco... Después de veintipico de años sin verla, y de haber vivido, ambos, infinidad de cosas, nos reencontramos con Mariana...
-No me digas que... Uy...qué grosso..!
-Sí... Todavía no lo puedo creer...
-Con razón tu pregunta..! Recuerdo que lo de ustedes dos fue muy fuerte... Qué alegrón..!
-Toda una sorpresa...
-Y contame... Cómo la encontraste? Qué sentiste?
-Mejor que nunca... Bueno...vos la conocés...siempre fue muy atractiva. Está casi igual...y sumale que los años, la hicieron mucho más interesante. Qué sentí? De todo...cagazo, alegría, me reconocí en su mirada y en su sonrisa...y lo mejor, vibré como hace mucho que no...
-No me cuentes más, que en estos momentos, desearía ser mortal... Te envidio, Georgie... Qué lindo..!
-Recuerdo que vos mismo te ocupaste de flecharnos...
-Con el profesionalismo que me caracterizó siempre... Bueno...casi siempre...

Terminamos el café, y después de agradecerle por su tiempo y el café, decidí retirarme. No quería molestarlo mucho. Todo el Departamento de Enamoramientos Interpersonales está a su cargo. Y después de todo, no soy el único cristiano bajo su órbita. Nos abrazamos fuerte, no sin antes prometernos un próximo encuentro. Por lo menos, una excusa para intercambiar novedades.
Ya en la vereda, volví a mirar hacia arriba. No salía de mi asombro. Pensar que sólo unos instantes antes había estado en el piso 123, ahí nomás, cerquita del cielo. Tenía que encontrarme con Mariana a cinco cuadras de allí, en la planta baja de una confitería.

Qué loco, no? Haber subido tantos pisos, para convencerme que para llegar a "mi" cielo, sólo tenía que bajar y caminar quinientos metros...

Georgie
Dedicado a Ale, la verdadera protagonista de mi historia. Mariana es un nombre imaginario, y como tal, llegó hasta aquí. Sepan comprenderlo...

jueves, 27 de marzo de 2008

El mismo loco afán

"La historia vuelve a repetirse, mi princesita dulce y rubia.
El mismo amor, la misma lluvia. El mismo loco, loco afán..."

Me parece mentira...yo, cantando un tango...


Hay tangos a los que hay que sacárseles el sombrero... Sus letras lo dicen todo... Justo cuando parecía que estaba todo dicho...

Y si bien, no voy a ahondar en detalles, que son de índole privado, y que involucran a terceros, surge -inesperadamente- una necesidad imperiosa de darle luz a los rincones oscuros que habitan en nuestras almas, y que, por algún capricho del destino, hasta hoy habíamos dejado olvidado (y mal guardados) en el extenso baúl de los recuerdos.

Recurro a la lluvia. Será que mi espíritu nostalgioso siente una especial predilección por ella, cuando se trata de dejar fluir a los sentimientos? La cosa es que me encanta, me tira y me levanta, me desnuda y me desarma...

Todo cambia...lo sé. La historia será parecida, pero no la misma. Serás princesita, dulce y rubia...aunque no lleves corona ni voladitos, aunque te sientas amarga, y tu color de pelo haya cambiado... El amor...estoy seguro de que persiste. Sólo que vestido con ropajes diferentes. Y la lluvia, aunque parecida a todas las lluvias, tampoco será la misma...

Sólo te quiero decir...el afán, el mismo loco afán...viene conmigo...

Georgie

miércoles, 19 de marzo de 2008

Paseando por los nubes

Acepté la propuesta. Qué podía perder, más de lo que ya había perdido hasta ahora? De última, mataría un recuerdo... Con mi alma lo pensamos bien, y convinimos en que una mancha más, nada le haría al tigre...

-Flaco...dame lo que me prometiste...
-Pará, pará... No tengo un mango...
-No, boludo...el teléfono de Mariana...
-Ja ja ja... Sabía que ibas a venir al pie...

La llamé. Al principio fuimos dos extraños. Su voz, idénticamente igual a la que recordaba. Me preguntó cómo había dado con ella, y le expliqué todo...detalle por detalle. Al cabo de una breve charla, le sugerí la idea de vernos personalmente. Dudó. Bastante. Pero accedió, finalmente. Quedamos en vernos un viernes, a la salida de su trabajo.

-Y? Qué tal?
-Espléndida! Cómo hacés para mantenerte así?
-El trajín nuestro de cada día...

La saludé con un beso en la mejilla. Todavía no podía salir de mi asombro...

-Estás bárbara!

Hacía veinticinco años que no nos veíamos. El tiempo, evidentemente, había jugado en su favor...

-Un café?
-Dale... Te acompaño con una gaseosa...

Estaba comenzando a llover, y nos refugiamos en una confitería de Puerto Madero. Estar sentado con Mariana, después de tanto tiempo, me trajo infinitos recuerdos. Nuestros años de adolescentes, las rupturas, las vueltas, su frescura...

-Contame de vos...
-Trabajo a tres cuadras de acá, en una oficina. Soy mamá de dos adolescentes. Medianamente joven, quedé viuda, y estoy muy lejos de ser estanciera...ja ja. Estudio teatro. Leo novelas, preferentemente de amor. Creo en el amor. Y a pesar de que me ayuda una señora en las tareas de la casa, barro, limpio, lavo, plancho y cocino como una princesa...ja ja. Todo con una mano. Y con la otra, atiendo el teléfono cuando me llaman mis ex...
-No podés negar que te sorprendí...
-Mucho... La verdad, no lo esperaba... Y vos?
-Yo tampoco lo esperaba...
-No, tonto... Contame qué hiciste de tu vida...
-Me casé. Fuí papá de dos niñas. Me divorcié... Volví a meter la pata... Ahora estoy medianamente viejo, pobre y con el corazón magullado...
-Por los desengaños..?
-No. Por un infarto...
-No jodas..!
-No jodo..! Sigo. Escribo novelas de amor. Ahora también barro, lavo, plancho y cocino... Te diría, el candidato perfecto...
-Y qué hay con el amor..? Creés en él?
-De vez en cuando... Muy de vez en cuando... No te rías..! Será por el infarto?
-Contame...

Y le conté del infarto y un montón de cosas más. Nos dejamos invadir por los recuerdos, por las vivencias. Pasaron los minutos, las horas, nos reímos de las desgracias propias y las ajenas. Jugamos con las miradas, y con los silencios. Hasta que una llamada a su celular, nos transportó, de vuelta, a marzo de 2008.

-Sí? Hola, mi amor...No...En un rato...Sí? Qué dijo?...Bueno...en media hora...Sí, con una ensalada...Bueno...Yo también te quiero...Besito...Sí...Chau.
-Tenés que ir? Te alcanzo con el auto...
-Por favor...

Seguimos conversando. De bueyes y amores. Los encontrados y los perdidos. De nuestros hijos. De las soledades. De los miedos... Llegamos a Libertador y Larralde, mucho más rápido de lo deseado...

-Dejame acá... Vivo a dos cuadras...
-Te molesta si te llamo un día de estos?
-Preferiría llamarte yo... Estoy terminando una relación, y no quiero meter la pata...
-Tá... Me voy a quedar esperando...

Y sucedió lo que tanto temía... Yo, que estaba demasiado cómodo con mi soltería, volvía a estar ante la terrible disyuntiva...

Creer en el amor? Es posible... De vez en cuando...

Muy de vez en cuando...

Georgie

sábado, 15 de marzo de 2008

De bueyes encontrados y amores perdidos

Nos encontramos una mañana en su oficina. Él era amigo de la infancia, y como tal, conocía mucho de mi vida. Y yo, de la de él. Además, teníamos una particular cosa en común: Él había sido amigo, también, de Mariana, mi entrañable y desaparecida noviecita de la adolescencia. Así como yo supe cultivar amistad con Chechu, su primera, única y actual mujer. Fueron muchos años y mucha agua corrida bajo el puente...

-Tomás un café, George?
-Dale... Puede ser con edulcorante?
-Bueno...por ser vos...

Supimos compartir, también, un hermoso y memorable pasatiempo: el canto y la guitarra. O algo parecido. Mi vieja, que nos padecía bastante seguido, ya había encontrado nuestro nombre artístico: el dúo "Los lamentos". No por carecer de dones para cantar. Sino por esforzarnos, siempre, en llegar a una nota más arriba de lo aconsejable para nuestros registros vocales, en afán de parecernos a los que realmente podían. Cosas de chicos...

-Cuándo vas a venir al Coro?
-Flaco...sabés que a mi, lo sacro, no me va... Aparte, no llego ni a la esquina...
-Pero no seas cagón..! Vos te pensás que todos son Gardel..? Se armó un lindo grupo... Con muchas minas...
-Seee...lo que me faltaba...una sopranito que me susurre al oído...
-Venite...y después ves..!
-Paso... Dejame con mi blog. El buey solo...


-El sábado pasado estuvimos cantando en un teatro, en Capital...
-No me vas a convencer...
-Y a qué no sabés a quien ví..? A Mariana...
-La misma que me imagino?
-La misma... Está haciendo teatro en un grupo... Supiste, no?
-Sí... El hermano me contó... Me lo encontré en un velorio... Pobre..!
-Viudita y tan joven...con dos chicos... Pero estaba bastante bien... Se ve que entre el teatro y la terapia...
-Sabías que nunca más la volví a ver, no?
-Sí...algo me dijo... Raro, no?
-Raro...


-Tengo su teléfono... Te lo paso, si querés...
-Otro día... Ando apurado... Gracias por el café...
-De nada...cagón...
-Chau... Saludos a Chechu...y a los chicos...

Y me fuí cantando bajito... A esta altura no grito tanto. No sé si será por los años o la falta de confianza... Miedo a no llegar y desafinar demasiado? Puede ser... O será el temor a exponerse..?

Puede ser...

Georgie

sábado, 8 de marzo de 2008

Te deseo amor

Mujeres, divinas...

Quería regalarles algo, en su Día... Sí...ya sé...no sólo hoy...se lo merecen siempre. Pero no puedo abstraerme del contexto... El calendario es demasiado rígido...y contra el tiempo, no se puede luchar.

Qué puedo hacer yo, más que hablarles de amor y de alguna canción que lo refleje..? Por eso elegí esta canción y sus palabras. Si bien es un tema tristón, encierra los mejores deseos.

En homenaje a todas ustedes...

Georgie

Adiós! Es inútil seguir insistiendo
cuando nuestra historia está cerca del final.
Nunca pudimos ser amantes, alguna vez amigos...
Adiós! Dejaré libres a nuestros corazones,
quizás algún día te llame...
Pero antes de que te alejes, quiero decirte que...

Te deseo pájaros azules en la primavera,
le regalo a tu corazón una canción para cantar
y luego un beso,
pero más que eso, te deseo amor...
Y en julio una limonada,
en algún claro frondoso.
Te deseo estés bien,
y más que riqueza, te deseo amor...
Mi corazón roto y yo hemos convenido
que tú y yo nunca podíamos ser.
Te doy de mí lo mejor
y te libero.
Que encuentres en la tormenta
un abrigo que te mantenga caliente,
pero, sobre todo,
cuando los copos de nieve caigan,
te deseo amor...



Goodbye, no use leading with our chins
This is where our story ends
Never lovers, ever friends
Goodbye, let our hearts call it a day
But before you walk away
I sincerely want to say
I wish you bluebirds in the spring
To give your heart a song to sing
And then a kiss, but more than this
I wish you love
And in July a lemonade
To cool you in some leafy glade
I wish you health
And more than wealth
I wish you love
My breaking heart and I agree
That you and I could never be
So with my best
My very best
I set you free
I wish you shelter from the storm
A cozy fire to keep you warm
But most of all when snowflakes fall
I wish you love
My breaking heart and I agree
That you and I could never be
So with my best
My very best
I set you free
I wish you shelter from the storm
A cozy fire to keep you warm
But most of all when snowflakes fall
I wish you love
I wish you love

Versión original "Que reste-t-il de nos amours", con letra de Charles Louis Trenet, y música de Léo Chauliac.
Versión en inglés, letra de
Albert A. Beach.
Fuente:
Wikipedia

miércoles, 5 de marzo de 2008

Pequeño detalle...


El relato que van a leer ahora, es de semi ficción, si me permiten el término. Hay algo de veracidad en él, algo ideado, algo supuesto. De una situación posible, lo derivé hacia otra imaginada. Previo paso por un acontecimiento real. Y me permití acomodarlos a piacere. Después de todo, son mis hijas, mi historia, mi relato y yo. Y con mi vida, hago lo que quiero... Alguna duda..?


* * * * * * * * *

-Les parece bien, acá? Es sector fumador...
-Bueno, pá. Si a vos te gusta...
-A vos, Clara..?
-Yo no fumo...pero no me molesta si vos y las chicas lo hacen... Me parece bárbaro...
-Genial..!

Primer round, airoso. No les puedo contar mi carga de ansiedad. Presentar a mis hijas y a mi noviecita, si bien estábamos en un bar piola y de ambiente distendido, no era tarea fácil. Sobre todo si uno tiene todavía la sensación de culpa que la situación amerita. Yo me siento con toda la libertad de salir con quien desee. Y mis hijas lo saben. Es más, lo celebran. A casi cinco años de divorciarme de su mamá, y habiendo tenido posteriores parejas, no estaba en posición de brindar más explicaciones que las necesarias. Tengo casi cuarenta y ocho, Juli, veintiuno, y Agus, a punto de cumplr dieciocho. Diríamos que todos somos adultos. O casi todos... El único detalle... No. Mejor se los cuento cuando vayamos avanzando en el relato...

-Y vos, Agus, cómo vas con la facu?-dijo Clara.
-Bien, me encanta! Creo que elegí bien... Siempre me tiré para el lado de las Relaciones Públicas...
-Y cómo lo pensás encarar, después de recibida?
-Me gustaría dedicarme a todo lo que es Eventos. Organizar y disponer...

A la flauta! Lo admitió de una... Su última frase me trajo a la memoria una conversación mantenida con ella hacía casi cinco añitos atrás. Recién separadito, llevándola a la casa de una compañerita, en el auto...

-Pá, yo te lo digo bien, de onda... Pero acordate que primero estoy yo, después Juli, y tercero, tus novias...

Lapidario. Como para no olvidármelo nunca...

En un maratónico intento por resultar simpática, equidistante y perceptiva, Clari agregó:

-Y vos, Juli... Cómo te sentís siendo catequista de chicos, apenas más jóvenes que vos? Te dan bola? Respetan las consignas que les dás?
-Sí, se enganchan muy bien... Sobre todo porque intento "recrearlos" más que darles mera información... Que se interesen por lo religioso, no como una imposición, sino como respuesta a su propia búsqueda de la idea de Dios que cada uno posee... Y eso no está en ningún manual. Más que nada, mi misión es ayudarlos a ordenar las ideas que se van formando. Ayudar a sacarlas...

Glup. Y yo que me creía el más adulto de la familia...

-Voy al baño-dijo Agus.
-Te acompaño-dijo Clara.

Me quedé solo, frente a Juli. Su acotación no tardó en aparecer. El famoso detalle...

-Pá, nos dijiste 39..!
-Sí, Juli...ya sé...le agregué una sota... Sabés qué pasó? Si les decía que tenía 29, me crucificaban de entrada... Así tienen oportunidad de conocerla, y darse cuenta que es más adulta de lo que su edad acusa...
-Sos un boludo..!
-Por qué? Por mentirles en su edad? Por estar saliendo con una chica quince años menor que yo?
-No..! Sí..! Por todo..! Y no son quince...son dieciocho..!
-Pero, che..! No tengo derecho a...- Intenté calmarme... Sabía que ofuscado, llevaba las de perder...- No te apresures... Es mucho más madura de lo que aparenta... Cuando la conozcan más, se van a dar cuenta de que... Ahí vuelven...después seguimos...

Se sentaron. Más serias de lo que a mí me hubiera gustado...

-Che, pá...el baño de este lugar es una cagada..! No anda nada..!
-Por fuera es re-lindo... Nunca me imaginé...

Iríamos por el cuarto round, más o menos. Éste, lo perdí por varios puntos. Como diría Osvaldito Príncipi, "el retador besó la lona dos veces...y casi, casi le declara su amor eterno..." Lo importante era no tirar la toalla. Resistir. Clara, la agarró al vuelo...

-Qué les parece si vamos al Uni, al cine..? Están dando una peli bárbara... Es tipo comedia musical...
-"Los colores del viento"-dijo Juli.
-Uy, sí! Está buenísima..!-agregó Agus- Me contó Sofi que la fué a ver y que está super..! Vayamos!

Pagué la cuenta y partimos para el shopping. No hablé mucho durante el viaje. Me limité a escuchar a las tres, compartiendo sus experiencias y su profunda devoción por las comedias musicales. Mientras tanto, tomaba aire. En algún momento podían regresar los cachetazos...

La película estuvo excelente. Mucha música, mucho baile, buenas actuaciones... Todo a pedir de boca. Ya se había vuelto lo suficientemente tarde para volver, por lo que le pedí a Clari:

-Vamos que dejamos a las chicas en casa, y después te llevo...
-Gracias, pá, por la salida-dejó deslizar Juli.
-De nada...después nos vemos...

Nos miramos con Clara. El resultado, si bien estaba abierto, tenía buen pronóstico. Al menos fue esa sensación la que intenté transmitirle... En mi interior, sabía que el combate no estaba terminado. Llegar a casa y enfrentar lo imprevisible, era el asunto pendiente. Ella, con su beso y su sonrisa, implícitamente terminó de darme aliento.

Desde la radio del auto, y como a propósito, se lo escuchaba a John Mayer en uno de sus exquisitos temas: "Daughters"(Hijas). Tan delicado, como reparador. En mi fuero más íntimo, deseé que las chicas también lo estuvieran escuchando...

Georgie


viernes, 29 de febrero de 2008

De sueños también se vive

Sé que no te puedo pedir más. Si por mí fuera, intentaría tenerte todo el tiempo, y darte matraca para que tengas y que guardes. Pero, como están planteadas las cosas, eso sería una utopía. Una deliciosa, sugestiva y peligrosa utopía...

Al menos, dejame soñarte...


* * * * * * * * *

-Nachito...la carpeta de "Robairone y Asociados"..?

-La tiene Alejandro, señora...quiere que se la pida?

-No, está bien...voy yo... Gracias, Nachi...

Estaba terminando el borrador de Ganancias de Robairone, cuando veo que se acerca a mi escritorio. Se acomodó el pelo hacia un costado y caminó directamente hacia mí, con ese andar más que sensual...que me derretía. Levanté la vista, y le pregunté:

-Necesita algo, Andrea?

-Sí, cuando termines, la carpeta...

-En cinco... Algo más?

Se acercó a menos de medio metro y casi susurrando, y mirándome directo a los ojos...

-Llamame al cel. en media hora...

Una eternidad. En ese lapso terminé con mi labor, le dejé la carpeta en su escritorio, le pregunté a Nachito a qué hora jugaba River, revisé mis mails, y salí a comprar cigarrillos. En el trayecto, la llamé.

-Dónde estás?

-En la AFIP. Tengo para una hora, más o menos... Vos?

-En la calle... Tu marido?

-Jugando golf... Acordate que los jueves...

-Sí... Tendremos tiempo?

-Obvio! Pasame a buscar a las dos... Acá no puedo hablar... Venís?

-Dos menos cinco estoy... Te espero en el auto...

-Dale... Un besito.

-Chau...

Dos en punto, estaba parado con el auto a la vuelta de la dependencia. En diez minutos salió, y enfilamos para un telo de la Panamericana. El primer polvo fue rápido y furioso, con todo el ímpetu de mis años mozos. Un cigarrillo y tomó la posta. La dejé hacer. Es increíble. Yo que siempre había estado con minas más jóvenes, me asombraba de su oficio, de su pericia. Con casi cincuenta pirulos, esta "jovatita divina" me enseñó todo lo que me faltaba aprender. No la cambio por ninguna. Me dejó "de cama". Tan relajado, satisfecho y cansado, que cuando se levantó para ir a lavarse, me dormí.




* * * * * * * * *

-Alejandro... Ale... Qué hacés, boludo? Te quedaste dormido..?

-Uy, perdón, Nacho... Alguien más me vió..?

-No... Zafaste, pendejo... El Doctor está jugando al golf...y la bruja...todavía no llegó... Dale...despabilate que tenés que ir a la AFIP.

Fuí al baño a lavarme la cara. No. No hay nada que hacer... Quedarme hasta las tres de la mañana mirando el "porno-soft" en el cable, me estaba jugando malas pasadas. Y para completarla, el culo de Andrea estaba haciendo estragos con mis ratones. También...si la llego a agarrar...

Por ahora, me conformo con soñarla...

Georgie

miércoles, 20 de febrero de 2008

Celoso yo?

Volvíamos de la fiesta, en el auto. Yo, ni una palabra. Paula se esforzaba en sacar un tema de conversación. Mis respuestas, simples y monosilábicas. Esta vuelta, me había enojado en serio...

-Pero...qué cuernos te pasa?

-Y a vos qué te parece? Dejá de hacerte la boluda, querés..!

-Nooo! No lo puedo creer..! El señorito está celoso..! De Matías? ja ja. Nooo! Esta vuelta llegaste demasiado lejos..!

-Pará de hacerte la inocente..! Estuviste mirándolo toda la noche... Y te baboseaste cada vez que se acercaba a hablarte... Dale, confesalo de una buena vez! Qué carajo pasa entre ustedes dos? Dale...decilo de una vez..!

Silencio. Maldito y puto silencio. Ma sí...que se vayan al infierno...juntos!

Paula era demasiado atractiva. Si bien cuando nos conocimos ese detalle no pasó desapercibido para mí, ahora caía como un búmerang. Derechito a mi cabeza. Para partírmela de un plumazo. No...no lo podía tolerar... Además, el haber estado del otro lado, me daba un hándicap, un plus de ventaja... Sí...cuando nos conocimos, yo fuí el tercero en discordia, el amante. Y ahora me tocaba jugar de boludo engañado... Qué destino de mierda..!

Llegamos a casa en medio de un clima horripilante. Se bajó del auto dando un portazo de aquellos, y subió derechito a tomar una ducha. Yo, en cambio, preferí una excursión por la heladera. Una cervecita bien fría, para terminar la noche, y comenzar a apagar el incendio de celos y nervios alterados. Luego, sí. Subir a bañarme, y acostarme al lado de la hija de puta que los había desatado. Para entonces, el sueño incipiente estaba comenzando a tranquilizarme...

Su manito fría en mi espalda me sacó del letargo. Intenté un gesto de disgusto: me arrinconé aún más hacia mi lado.

-Tontito... en serio estás celoso?

-Qué querés, ahora?

-A vos, celosito... Y su mano bajó hasta mi cintura. La hija de puta sabía que me podía...y resistir, no estaba en mis planes. Me dí vuelta. Se acercó más...y más...y me besó profundamente...

-Cómo me calienta cuando te hacés el enojado..! Qué ganas de hacerte pasar el enojo..!

Y su mano ya estaba posada sobre mi punto débil...que para entonces ya estaba fuerte. Me dejé llevar... Sabía que era imposible resistirme a ese torbellino de caricias. Y el olor salvaje que su cuerpo ya empezaba a despedir, me terminó de enloquecer.

A la mañana siguiente, desayunamos todos juntos. Los chicos, como siempre, terminaron de comer sus tostadas mientras subían al auto, Paula terminó de maquillarse usando el espejito del parasol de su lado, y yo, bostezando a más no poder, terminé de repartirlos. A los chicos, en el cole. A ella, en la oficina.

Como tenía una reunión, y era temprano, dejé el auto a lavar. Diez cuadras caminando hasta mi empresa no eran la muerte de nadie. Pero como el calor ya estaba apretando bastante, decidí a tomarme el primer colectivo que pasara. Con tanta mala suerte que me equivoqué de línea. Cuando reaccioné, ya había recorrido tres o cuatro cuadras en sentido contrario al que quería ir. Me bajé, mascullando mi impericia para movilizarme en transporte colectivo. No...no podía ser tan idiota...

Caminar. Ese era mi destino esa mañana. Y pasar por la esquina de Peña y Pueyrredón, ese conocido café con olor a Mar del Plata. Y ver sentadita allí, detrás del vidrio a Paula, muy risueña ella, acompañada de... Matías.

Y seguí caminando... El papel de boludo era el que mejor me quedaba. Y lo iba a seguir jugando, nomás...

Georgie

lunes, 18 de febrero de 2008

De vuelta al pago

Quédense tranquilos. No me equivoqué de blog. Pero hoy "Amores que matan" se impregnó de aires campestres. Y les voy a contar el motivo de este look.

Para los que me conocen, este espacio no es "mi" único espacio. Y a los que no conocen en qué otra página despunto el vicio de contar historias, los invito a que lo hagan. Desde hace un par de meses, inauguré un blog que cuenta historias del campo, desde el punto de vista de sus pobladores, en tono humorístico, y tratando de diferenciar el contenido de la página, de lo que ya planteó Don José Hernández, desde su Martín Fierro, y posteriormente el Negro Fontanarrosa, con su conocidísimo y cálido "Inodoro Pereira".

Este blog, La pluma del Nemesio, que en un principio arrancó de manera unipersonal, y que ahora cuenta con el aporte generosísimo de una colega bloggera, Nadie, nos fue llevando, poco a poco, a introducir una historia de desencuentros y encuentros, un aporte romántico. Y precisamente la presencia femenina de mi colega, ha nutrido a estos nuevos personajes de la calidez que sólo, a mi entender, una mujer puede regalarnos.

Y vaya si estoy contento con los resultados...

Cuando hablo de "La pluma del Nemesio", lo hago con un orgullo especial. Porque, al margen de lo que vino después, reconozco que escribir en él me gratifica enormemente, además de complacerme esperar los posts de Nadie, porque nos permite interactuar con los personajes, dándoles riqueza, imaginando situaciones, y respondiendo a las propuestas de mi colega. Realmente una experiencia magnífica y muy recompensante.

Y si a lo expuesto, le agregamos el incremento de lectores, y que hemos sido distinguidos con premios otorgados por otras colegas, estamos en condición de llamarnos más que contentos.

Gracias, Marcela




Gracias, Verónica

A título personal, y estimo que Nadie sentirá de manera idéntica, quiero agradecer por las distinciones a Marcela, de "Mujeres de 40 y más", y a Verónica, de "El mundo de Wilhemina Queen". Como suele hacerse en este medio, mi próximo paso sería nominar a otros espacios, y "trasladarles" los premios. Pero, ténganme paciencia. Todavía no lo hice con los premios recibidos en "Amores que matan", otorgados por Patricia, de "El Perro", allá en nuestros inicios, y posteriormente por la españolísima Almita, de "Alma de Otoño". Prometo ponerme las pilas y, cuanto antes, cumplir con lo debido. Sé que no es válida como excusa, pero recién hoy me reincorporo a mi actividad laboral (post-vacaciones), y tengo la agenda, a Dios gracias, bastante cargadita.

Por qué todo esto desde "Amores..."?

Bien, es simple. "La pluma..." figura en mi lista de amores. Y muy arriba...

Gracias a quienes nos distinguieron. Y sobre todo, a quienes nos acompañan en esta dulce aventura de jugar.

Georgie


viernes, 8 de febrero de 2008

Valentín, el ángel del amor


Como ustedes ya lo dan por supuesto, Valentín, es el ángel del amor. Se ganó el puesto merecidamente: muchas historias de novela contaron con su destacada participación, en las que intervino tan exitosamente, que acabó robándole protagonismo a muchos de los personajes a los que tuvo que asistir. Ninguno de ellos se quejó: al fín y al cabo, cada uno de los que requirieron sus servicios, lograron su objetivo. Y en muchos de los casos, la recompensa superó sus expectativas.
Bueno…en casi todos…

* * * * * * * * *

Cecilia es una mujer independiente. Muy segura de sí misma, exitosa en su vida profesional, actualmente en pareja con Agustín, admirada entre sus amigas, y, por cierto, muy atractiva.
Pero no todas fueron rosas en su vida. Hubo un período en el que la pasó bastante mal: su separación de Tomás. Hecho ocurrido hace varios años ya, le trajo aparejado varios dolores de cabeza, y una herida en el alma aún mayor.
Por suerte dicha herida, hoy está bien cicatrizada. Y, sin bien de tanto en tanto, sufre los sinsabores de una nostalgia remolona en abandonarla definitivamente,
encontró en Agustín al complemento perfecto. Vale la pena hoy preguntarnos si es lícito que un clavo saque a otro clavo? O tal vez caer en el plano de las odiosas comparaciones? No…me parece que es absolutamente innecesario.

* * * * * * * * *

El Supremo, de un día para el otro, necesitó cubrir el puesto de ángel del amor, que había quedado vacante al jubilarse Teodoro. Y no fue que esta situación se presentó súbitamente. Teodoro ya se lo venía anticipando… Pero, en el fondo, El Supremo conservaba las esperanzas de poder convencerlo para continuar. Al menos unos meses más, lo que le permitiría elegir al sustituto adecuado, al más idóneo para la función. Sin embargo, la postura de Teodoro fue tan categórica, que al Supremo no le quedó otra que echar mano en su demasiado joven plantel de aspirantes a ángeles.
Valentín, que hasta ese momento se había desempeñado como asistente administrativo de San Pedro, en las puertas del Cielo, se veía involucrado, de repente, en una misión tan apasionante, como novedosa.
La elección recayó en él. Quizás El Supremo se dejó influenciar por su simpatía, por su aire joven. Lo cierto es que dejó librado al azar un detalle fundamental: para la misma fecha que en el Paraíso se dictaba el curso de Arco y flecha, Valentín preparaba su tesis de Vuelo acrobático. Su destreza por los cielos era digna de observar y admirar…pero de lo otro, nones…

* * * * * * * * *

Tomás se dió cuenta de que estaba trabajando demasiado, y que dicha circunstancia, le restaba tiempo para dedicarle a Cecilia. Cuantitativa y cualificativamente. Pero amaba a su esposa con locura, y no quiso dejarse estar.
Por ello se puso en campaña y contrató, a través de un sacerdote amigo, el “Servicio de Enamoramiento Express”, un paquete de beneficios que incluía:
.-“Reservación en establecimiento gastronómico habilitado para crear momentos especiales” (léase “cena íntima con velitas”).
.- “Acciones orientadas al acercamiento interpersonal” (léase “flechazo”),
y por último, y como frutilla del postre, .- “Noche de amor y placer” (léase textual), broche final otorgado a toda pareja que acreeditara con su Libreta Matrimonial, su formal unión, y por consiguiente, el derecho a disfrutar del beneficio consabido. No olvidemos que “Heaven Services” es una empresa tan eficiente, como puntillosa y exigente, a los efectos de discernir a quienes prestar o no este tipo de servicios.
Quizás su amigo, el sacerdote, en su urgencia por complacerlo, o ignorante de la complejidad de estos beneficios, omitió sugerirle que tomara el “servicio full”, que hubiera incluido, además, un “Seguro de imponderables”, con lo cual hubiera podido evitar algunas de las consecuencias que un inexperto ángel tirador pudiera ocasionar…

* * * * * * * * *

La dichosa parejita estaba compartiendo ese delicioso manjar oriental, cómodamente instalada en una mesa de un restó árabe, en el porteñísimo barrio de “Las Cañitas”. Amenizaban su afrodisíaca ingesta, con un no menos sensual espectáculo de danza árabe que llevaba adelante Catalina, la bailarina que todos los jueves gratificaba con especial destreza, gracia y sensualidad, a los distinguidos comensales.
Valentín, haciendo uso de las facultades de invisibilidad que El Supremo otorga a sus ángeles, y en una demostración perfecta de vuelo y acrobacia, pasó raudamente por entre los ventiladores de techo y artefactos de iluminación del salón, para colocarse a las espaldas de Tomás. Desde esa posición tenía una visualización perfecta del torso de Cecilia, a la que debía atravesarle el corazón con un flechazo mágico. Luego partir hacia Belgrano, donde lo esperaba su segunda misión. De allí a Colegiales, luego Núñez… En fín, la noche venía de lo más ajetreada.
Nunca terminó de aclarar si fue por apurado, o fueron los nervios del debut los que le jugaron una mala pasada. Lo cierto es que, en su primera misión, falló. Y con tan mala fortuna, que el flechazo, luego de atravesar por la espalda a Tomás, encontró destino final en el corazón de Catalina. Todo se sucedió en una fracción de segundo. Y uno se alcanza a preguntar cómo puede ser que en tan breve instante, pueda un ángel equivocarse, fallar en el intento, y que dos personas que previamente ni se conocían, queden preñados de amor el uno por el otro. Y no encuentra otra explicación que adjudicar la responsabilidad del hecho a la mala fortuna, a lo imponderable. Si uno no conociera a los actores de la trama, podría llegar a sospechar de cierta presencia demoníaca en la escena. Nada más alejado. Quizás en otras circunstancias. Pero esta vez, no…

* * * * * * * * *

Han transcurrido ya varios años de este desgraciado? episodio. Ha corrido mucho agua bajo el puente. Hubo dolor, incomprensión, abogados, mucho ruido. Y al final, varios finales felices.

Catalina y Tomás encontraron en el otro, la horma de sus zapatos. Ella, finalmente, abandonó su actividad de danzarina árabe, para dedicarse de lleno a una nueva profesión: es mamá de un hermoso niño, al que adora y le regala buena parte de su tiempo. Las horas que le sobran las comparte con Tomás, y un blog en el que escribe poesía erótica.
Tomás trabaja menos horas que antes. Aprendió la lección y disfruta de su nueva familia. Sin olvidarse de compartir con sus otros hijos, los de su primer matrimonio con Cecilia, a los que ve con menos frecuencia que antes, pero a los que disfruta mucho más.
Curioso, no?

A Cecilia, en cambio, le costó muchísimo más. En un principio no podía con su dolor e incomprensión. Pero gracias al tiempo, que todo lo cura, y a la ayuda de su excelente terapeuta, logró, de a poquito, salir. Canalizó su angustia incrementando su actividad profesional, creció laboralmente, ello la llevó a rodearse de gente muy influyente, y en ese ámbito conoció a Agustín. Que es un acaudalado empresario, enamoradísimo de ella, y que la llena de regalos y dedicación. No conviven, todavía. Pero no falta mucho…

El Supremo nunca se enteró de lo sucedido aquella noche. Sí, en un principio, extrañó la presencia de Cecilia y Tomás en las misas dominicales. Pero…tanta gente iba y venía por el mismo camino, que a la larga… Al fín y al cabo, se la hacía imposible estar en todo…

Y Valentín también aprendió la lección. Nunca más falló con los flechazos. Desde esa noche, cada vez que requirieron sus servicios, se esmeró tanto en la concentración, en conservar aplomo, en que el disparo fuera certero, y a la vez delicado, que jamás el Departamento de Enamoramientos Interpersonales recibió queja alguna. Tanto es así que El Supremo se desligó totalmente, y lo deja hacer y deshacer a su antojo.
Valentín, gracias a su pericia y a una muy estratégica labor de mercadotecnia, ha logrado llevar a su División a los rangos de eficiencia más altos de la historia. Lo que ha dotado a su persona de un prestigio e influencia muy fuertes. Hecho que en Heaven Services han sabido valorar. Y mucho.


Georgie

domingo, 3 de febrero de 2008

Más guapa que...

Muchas veces me detuve a pensar qué es lo que hace a una mujer lo suficientemente guapa, como para destacarse del resto. Su armonía? Su forma de caminar? Las curvas? Buenas tetas? La mirada?

Pueden existir cualquiera de estos atributos, dos, tres, o todos, y que no me mueva ni un pelo. Pueden faltar uno, dos, tres, todos, y que me enamore... Las supuestas "virtudes", que los cánones de belleza de hoy en día, definen como "infaltables", no me dicen nada. Los imperdonables "defectos", aquellas imperfecciones por las que muchas se lamentan, pueden, y de hecho lo logran, hacer de una mujer, la criatura más deliciosa de la tierra...

El secreto, para diferenciar a una guapa, no está, por cierto, sólo en su exterior. Habrá que ver, entonces, en otra dirección. La facilidad para regalarme su sonrisa, el buen ánimo, su deseo de entrega y compartir, que posea un halo de misterio, son apenas algunos atributos que destaco como elementos de seducción muy fuertes, al menos, en mi caso.

Y por supuesto, lo infaltable. Que yo la perciba, que la descubra. Puede tenerlo todo, y yo, mirando al sudeste. Puede faltarle mucho y, si estoy deseoso de ella, voy a verla como la mejor. Lo subjetivo tiene amplia facultad en este terreno, y no debemos olvidar que, dentro de mis parámetros propios, conviven algunos que pueden o no coincidir con el modelito "ideal" que los popes de la moda pretenden que adopte.

Y por último, mujer, debés tener en cuenta algo fundamental. Todos somos distintos, diferentes. La profundización de tus propios rasgos, te hará resaltar aún más, hará que te diferencies. Y esas "mágicas" diferencias, a la hora de evaluar, pesan admirablemente. Te harán lucir, definitivamente, mucho más guapa que cualquiera...

Dedicado a Agus,


Georgie






Más guapa que cualquiera (J. Sabina)




Se llamaba Soledad y estaba sola


como un puerto maltratado por las olas,


coleccionaba mariposas tristes,


direcciones de calles que no existen.


Pero tuvo el antojo de jugar


a hacer conmigo una excepción


y, primero, nos fuimos a bailar


y, en mitad de un "te quiero" me olvidó.





(Andrés Calamaro)


De Esperanza no tenía más que el nombre

la que no esperaba nada de los hombres,

coleccionaba amores desgraciados,

soldaditos de plomo mutilados.


Pero quiso una noche comprobar

para qué sirve un corazón

y prendió un cigarrillo y otro más

como toda esperanza se esfumó.


Por eso, cuando el tiempo hace resumen

y los sueños parecen pesadillas,

regresa aquel perfume de fotos amarillas.

Y, aunque sé que no era las más guapa del mundo...

juro que era más guapa que cualquiera.



(Fito Páez)


Se llamaba Inmaculada aquella puta

que curaba el sarampión de los reclutas,

coleccionaba nubes de verano,

velos de tul roídos por gusanos.


Pero quiso quererse enamorar

como una rubia del montón

y que yo la sacara de la

"calle de los besos sin amor"


Y, mil años después, cuando otros gatos

desordenan mis noches de locura,

evoco aquellos ratos

de torpes calenturas.

Y, aunque sé que no era

la más guapa del mundo, juro que era más guapa,

más guapa que cualquiera.



"Más guapa que cualquiera", de Joaquín Sabina, interpretada por el mismo Joaquín, Andrés Calamaro y Fito Páez.


domingo, 27 de enero de 2008

Amores de vacaciones

Cada uno tiene sus amores. Algunos los tienen cerquita, otros, un poco más distantes... Pero que están, están.

Como ustedes saben, y si no, les cuento, uno de mis amores, mi hija mayor y co-editora del blog, Juliana, está disfrutando de sus vacaciones en Reston, Estado de Virginia, U.S.A. Viajó hasta allí en compañía de su novio, Lecke. Y se están alojando en la casa de la hermana de él, quien vive allí desde hace unos años junto con su esposo.

La están pasando bárbaro, y prueba de ello, es la cara de felicidad que transmiten desde estas fotitos que me enviaron. Quiero compartirlas con ustedes.


Acá están frente a la entrada de un teatro, en Broadway. Les cuento que Juli, es amante de las comedias musicales, como espectadora, pero también lo toma como actividad personal. Canta, baila y actúa, por ahora como hobbie, pero en sus proyectos, este tipo de actividad, figura como más que un pasatiempo. Ya veremos cómo canaliza en el futuro esta partecita de su personalidad, que se cuenta entre "sus" amores, y a la que dedica gran sentimiento.

Ahora viene otra fotito. En ella, está con Lecke... Compartan este pensamiento: Tiene cara de buen pibe, no? No sólo cara... Por ahora, les puedo decir que es un gran muchacho, y que parece que la "nena" está en buenas manos...

Al menos con el futuro suegro hace buena letra. Se puso la campera de lana que le regalé (le quedó linda al guacho). Y sí...tiene que ser bueno el kía: es ariano, como el suegro...

Ay! La nieve! Qué lindo!
Juli, traenos un poquito...


Disfrutalo mucho, Ju. Con tus 21 pirulines, poder estar en medio de esos paisajes, conociendo y conociéndote más, debe ser algo maravilloso e inolvidable.

Los quiero mucho, chicos!
Millones de besos!

Papá y suegro, Georgie

viernes, 25 de enero de 2008

Viviendo con el enemigo

Clarita supo, tiempo después, que se había casado con el enemigo. Por supuesto que se enteró tarde. Como casi todos...


-Se ha comunicado al celular de Julio Turris. Después de la señal deje su mensaje y lo llamaré a la brevedad...PIP.

-Mi amor, soy yo... Llamame cuando puedas...

Y mientras tanto, Julito estaba en un telo, matándose con una morocha que rajaba la tierra. De su adorable esposa, ni se acordaba. Y no es cuestión de preguntarse ahora las causas que pueden generar una infidelidad. Que las puede haber? Mmm...

El infiel, de por sí, trae consigo un bagaje de cosas que alientan este tipo de conductas. Buscar una justificación dentro de su entorno marital, puede resultar tan ambiguo, como vano. Preguntémosle a Julito...

-Sabés lo que pasa, hermano? Quiero sentirme pendejo de vuelta. Que la adrenalina me llegue a todos los rincones del cuerpo. Y con mi mujer no siento eso. Por eso lo busco afuera. Y la calle está llena de atorrantitas que me vienen como anillo al dedo. Culpas? No, no tengo. Ella es una buena mina, pero si no se entera...

Y Clarita estaba muy lejos de enterarse. La casa, los chicos y su disposición hacia su marido, la tenían demasiado ocupada...

Hasta que un día...

-Sentate, hija. Con tu padre lo hemos charlado bastante. Y dudamos muchísimo en saber a ciencia cierta si teníamos que contártelo... Pero decidimos que vos tenías que saberlo... Julio está haciendo cosas que no debe...

-De qué hablan?

-Sale con mujeres...

Y el mundo perfecto, ése por el que tanto luchó, y se postergó, empezaba a derrumbarse. Pero estarían en lo cierto? Cómo lo descubrieron? El proceso de negación, natural, comenzaba a manifestarse. Como el último manotazo del ahogado...

-Están seguros?

-Sí, hija. Lamentablemente, sí.

-No puedo creerlo...

Y los papis, después de soltar la bomba, volvieron a su casa. Muy preocupados, por cierto. Pero esa noche, dormían bajo distinto techo que el de Clarita. Y ella, solita, debía luchar contra la más fea. Cómo encarar el tema, la llenaba de angustia.

Julio llegó a su casa por la noche, minutos antes de la hora de cenar. Por supuesto, la mesa estaba dispuesta, y la cena, a punto. Notó que su esposa estaba un tanto nerviosa, pero prefirió no preguntar nada. Sólo se limitó a sentarse frente a la tele, no sin antes advertir a sus hijos que no hicieran mucho ruido, para poder escuchar las noticias. En una tanda, preguntó:

-Todo bien, Clari?

-Sí. Está rico el pollo?

-Sí, como siempre... Pasó algo?

-Por?

-No sé... estás callada...

-Después hablamos...

Por dentro, Clara explotaba. Pero no quería llamar la atención. Los chicos en la mesa, insinuaban que era mejor no despertar ningún tipo de actitud que llamara la atención. Faltaba poquito para acostarlos, y por prudencia, había decidido demorar el asunto hasta que estuvieran dormidos. Por suerte para su ansiedad y angustia, esa noche los acostó algo más temprano que de costumbre.

Volvió a la mesa. Julio seguía allí, ahora mirando el partido.

-Querés un café?

-Uy, sí...dale...

Preparó una jarra entera. La llevó a la mesa, con dos pocillos.

-Tenemos que hablar, Julio.
-Ahora?

-Sí... Me enteré, Julio. No me lo niegues. Te vieron salir de un hotel...estabas acompañado de una mujer...

-Pero...estás loca? Quién te dijo semejante boludez..?

-No agraves más la cosa con otra mentira... Quién es..?

Clara no podía creer todavía cómo lograba mantener esa calma. Toda su estructura se estaba cayendo a pedazos. Por dentro, estaba hecha pelota, y todavía, podía contener toda la indignación y la furia...

-Mirá...no sé lo que te contaron... No podés hacer caso de las barbaridades que la gente...

Julio no pudo terminar su defensa. La mirada de Clara lo desintegró. De pronto su sumisa esposa, la que no mataba una mosca, se había convertido en una fiera, acorralada y peligrosa. Una fiera que estaba dispuesta a sacarle los ojos, si fuera necesario. Sin decir una sola palabra más, Clara se había adueñado de la situación. No es que disfrutaba de su nueva condición. Al contrario, la padecía. Y mucho. Pero, por primera vez en la vida, sintió como que tenía un cierto poder. Un poder nuevo que invitaba a ejercerlo...

-Mirá...no me digas nada. No quiero que me cuentes más. Sólo prometeme que vas a dejar todo... Que vas a volver a ser el de antes... Y no pudo continuar. Sus lágrimas se lo impidieron.

Y en un abrir y cerrar de ojos, le devolvió a Julio el control de la situación. Quien, sabedor de todo lo que se ponía en juego, puso la mejor cara de poker, y prometió, de acá en más, olvidarse de sus andanzas.

Y era lógico que todo resultase así. Clara, en su debilidad, demostró que no estaba preparada para hacerse cargo. Ni de ella misma.

Y Julito... Para qué vamos a perder tiempo en explicarlo? Durante un par de meses se convirtió en el ídolo de las abuelas. Atento, compañero, buen padre con los chicos... Una pinturita. Y fue así hasta que una tarde, Clarita lo llamó al celular para pedirle que pasara por la ferretería a comprar unos cueritos para las canillas del baño...

-Se ha comunicado al celular de Julio Turris. Después de la señal deje su mensaje y lo llamaré a la brevedad...PIP.

Georgie

domingo, 20 de enero de 2008

Una mañana radiante



No me pregunten porqué, pero hoy me levanté con una cuota de optimismo... Y digo bien: cuota. Lo que se dice optimismo total, ese que vas a la farmacia y pedís:

-Buen día, señorita... Me dá Optimol? Pero el Total... Como el Agarompa, pero que rinde para todo el día, en una sola dosis... Mire que pago cash... Ni en cuotas, ni con débito, eh?

Ese, discúlpenme, pero no existe. Y el personaje que lo promociona, es un invento de la publicidad...
Y con una cuotita, uno va tirando. No es para decir:

-Fahhh, qué lo parió! Hoy todo me va a salir de maravillas! Ando super-inspirado...

Pero sirve...
Les cuento que la mañana ayudó un montón. El cielo estaba más que despejado... Despejadísimo! La temperatura, ideal para una mañana de verano: fresquita... Qué hice? Me vestí, lavé mi cara amodorrada, desayuné, me lavé los dientes, un poquito de desodorante pedorro, y a la calle a disfrutar de la rutina aeróbica, en un ambiente de puta madre: el hipódromo (pero del lado de afuera, eh?). Aprovecho para sugerir, a los que vivan cerca de un espacio abierto, que adopten esta costumbre. No sólo viene bárbaro para perder esos kilitos que rompen los cocos, sino que también, es buenísimo para recrear la vista, los pulmones y el alma. Auriculares en la sien, radio sintonizada en una FM que pase only music (ningún huevón diciendo pavadas), y si no fuera que la mayoría de las mujeres bellas están, o casadas, o de vacaciones, o escribiendo cosas en sus respectivos blogs (de nada, chicas), hubiera cantado "Bingo!". Pero como les dije antes: cuota de optimismo, cuota de felicidad. Lo completo tiene otro precio.

Finalizada mi rutina, volví al depto. y tomé una ducha, previo mirarme al espejo y preguntarme:

-Qué hago? Me la dejo o me la saco? Aclaro...me estoy refiriendo a la barbita candado, que me acompañó durante tanto tiempo... Y puse bien: me acompañó. Porque hoy, ya pertenece al pasado. Me la saqué, nomás.

Después de la ducha, me quedé unos instantes frente al espejo, tratando de dilucidar quién era ese salame que me miraba a través de él. Y me dije:

-Es re-parecido a mí! Lo único, es que tiene, todavía, más cara de boludo!

Pero como estaba desnudo, no tardé mucho más en descubrirme:
-Qué porquería! Siempre tuviste la estima tan chiquita? Claro...con la barbita tenías aspecto de "guacho pistola"! Ahora, sos...un "boludo pistolita"...

Digan que el optimismo ayuda, no?
Una cuotita es una cuotita. Nada para despreciar...

Georgie

El tema, a continuación, se llama "Someone is there waiting for my song" (Alguien esta allí esperando por mi canción). Es el de la publicidad de Mercado Libre, la del chico que vende un beso. Y la chica que lo compra. Me pareció un excelente tema para acompañar un post que habla, precisamente, de optimismo. Podemos interpretarlo de dos maneras:

1) Siempre habrá un roto para un descosido (versión un tanto negativista).

2) Alguien está allí esperando por mí y por mi canción (esta sí que me gusta).



jueves, 17 de enero de 2008

Y no lo pude resistir

Cómo me duele que no estés!

Salí a caminar para despejarme un rato. No quería entrar otra vez al mismo bar y sentarme solo. En el mismo bar donde solíamos reírnos, jugar. Donde te agarré la mano por primera vez. Donde ví tus ojitos brillar de emoción.

Es por eso que hoy pasé de largo. Y me perdí por las calles por donde solíamos caminar juntos. Te acordás? Vos salías de las clases de actuación. Y yo te pasaba a buscar y te acompañaba hasta tu casa. Por las mismas calles donde te robé el primer beso. Las mismas calles que nos vieron alimentar la ilusión de compartirnos...

Te extraño mucho. Más de lo que pensé podía extrañar a alguien. Sabés? Me cuesta demasiado acostumbrarme a que no te tengo más. A que tengo que seguir solo. Me había imaginado una vida distinta, con vos. A contar con tu sonrisa, para los momentos en donde quisiera que el mundo me tragase. Y no tenerte me está doliendo mucho.

Y de repente llegué a tu calle. Te juro que no pensaba llegar hasta aquí. Sin darme cuenta, caminé y caminé. Y de golpe, me ví parado en la esquina de tu departamento. Ansioso por verte. Sé que no me vas a creer. Que vas a pensar que te estoy espíando. Que todo es una excusa para verte a cualquier precio. Que te quiero ver. Que te quiero...

Podés pensar lo que quieras... Yo sólo pasaba... pasaba por aquí...




Georgie

El tema, "Pasaba por aquí" de Luis Eduardo Aute, interpretado por Pedro Guerra.

sábado, 12 de enero de 2008

Amores arrebatados

Satisfecho. Así me siento hoy. Miserable, también. Pero contento con el trabajito hecho. Fué mi primer experiencia en estas lides, y seguro la última. Que uno nunca sabe? Seguro. En mi análisis final, para mi descargo, alegaré emoción violenta. O defensa propia. Cómo estarás sintiéndote ahora? Me tiene sin cuidado. Te lo ganaste, con creces.

Yo había estacionado la moto frente a la plaza. El día, radiante, invitaba a tomar sol. Los lentes oscuros, el casco y la campera prestada me daban el anonimato deseado. Era un mediodía pleno, en un pueblo suburbano pujante. Alrededor de la plaza los parroquianos iban, venían y volvían. La confitería de enfrente rebosaba de pueblerinos ávidos de ser observados. Las mesitas de la vereda estaban completas. Adentro, sólo se veían una o dos vacías. Y desde mi posición podía ver todo. A los que estaban y los que habían estado. La iglesia, la municipalidad, el Banco Provincia, dos inmobiliarias, un salón de fiestas infantiles, la fábrica de pastas, la librería. Y a vos...en el momento justo.

Saliste radiante del banco. Orgullosa y altaneramente radiante. Él te acompañaba, como un perrito faldero. Como un sucio perro faldero que desentona completamente con su bella dueña. Debo confesar que cuando te ví aparecer, dudé. Pero estaba demasiado herido como para olvidar. Y tenés que admitir que me subestimaste. Te creíste tan convencida de tu poder, tan irresponsablemente impune... Pienso que jamás llegaste a sospechar que esa moto que se dirigía a tal velocidad podía llegar a interceptarte. Justo a vos. Y menos que el sujeto debajo del casco y detrás de las gafas oscuras, era el mismo que habías desairado hace un par de meses atrás. Craso error. Y lo pagaste, con creces...

Tironeé. Tironeé dos veces. Con la impunidad que me dió el actuar con sorpresa. Dentro de tu incredulidad intentaste retener tu bolso. Defender "lo tuyo", ja ja. Pero logré mi objetivo. Te ví caer. Y luego rodar por la acera. Yo, a fondo por la calle principal. Dos cuadras, y me perdí al doblar en la segunda esquina. Cuando pasé frente a la entrada del departamento aumentó mi odio. Y aceleré aún más. Para perderme, finalmente, entre las calles secundarias. Calles a las que la bonanza pareció no tener en cuenta, y definitivamente olvidó entre proyectos cajoneados.

Ahora vienen a mi cabeza esos recuerdos que no quisiera tener, pero que inevitablemente están, latentes como nunca, alimentados por el odio y la bronca que, ni siquiera lo hecho, alcanza a mitigar. Y me acuerdo del departamento que soñamos para los dos. Que indefectiblemente debíamos poner a tu nombre, por culpa de un divorcio no iniciado. De la negativa de mi ex a concederlo. De "mis" ansias por tener nuestro lugar, a pesar de todas las contrariedades.

Y también recuerdo las dudas que te asaltaban. De tu excelente performance en el rol de amada inocente. Ahora me río, pero sufrí. Sufrí tu indefinición. Y gocé cuando me diste el OK. Cuando me dijiste que me tirara a la pileta. Que lo comprara, nomás. Que lo ibas a decorar, con ayuda de un arquitecto que conocías de tus épocas de facultad. Y que me ibas a decorar la vida mucho más...

Sé que fuí un iluso. Un perfecto tonto. Pero debo admitir, en mi defensa, que no te había imaginado tan fría y calculadora. Esa fué una faceta de tu vida que conocí después. Que agregada a la que ya conocía, formaban tu entera y total personalidad. La jodida y la real.

Descubrir que me habías sido infiel fué un golpe muy duro. No estaba preparado para asimilarlo. Pero que eras capaz de estafarme, de re-venderlo, al toque, fué peor. Ya en las cuestiones económicas venía muy vapuleado. Mi ex no me daba respiro. Mis hijos, de buenas a primeras, se habían convertido en los hijos de Rockefeller. Por lo gastadores, digo. Pero lo tuyo, definitivamente, colmó el vaso. Y despertó toda mi ira.

Esta noche, por fín, creo que podré dormir. Me va a costar un poco conciliar mis sueños, pero no dudo que al final lo lograré. Haré mis cuentas, el alquiler de la moto, los gastos del buchón. Calculo que tendré, más o menos, sesenta y tres mil quinientas verdes razones para volver a dormir. Y una más que poderosa justificación para intentar olvidarte.

Ahhh, me olvidaba... El dinero para los gastos de la clínica, pedíselo a tu amigo, el arquitecto. O a quien vos quieras. Me tiene sin cuidado.

Georgie

jueves, 10 de enero de 2008

Seguir tirando (para arriba)

Siempre me acuerdo de la frase de Ortega y Gasset: "Yo soy yo y mi circunstancia". Parece mentira, como una cosa lleva a la otra, y así sucesivamente. Leyendo el último post de mi amiga Marcela, me decidí a dejarle un comentario. Cuando lo estaba redactando me imaginé a mí mismo en una situación, y me dije:

-Georgie, qué tema, no? Te animás a...?

Y cómo no! La fiaca se estaba despanzurrando conmigo, y era hora de ponerle coto. Qué se cree la guacha? Qué me va a dominar? No señor. Es tiempo de ponerla en caja...





Seguir Tirando (para arriba)


-Buenas tardes... Le dejo la carta...

-No, no. Traeme...un cortado...en jarrito. .Y un cenicero, por favor.

Vivir en el Gran Buenos Aires tiene algunas desventajas. Pero dos ventajas enormes. Por ahora, poder fumar mientras tomo café en una confitería. No tiene precio. La segunda, no estar metido en el Gran Quilombo que es Capital. No me creen? Pregúntenle a cualquier "tachero"... que de Capital, la saben "lunga". No es cierto, papá..?

Mientras degustaba tranquilamente mi cortadito y mi cigarrillito, me dispuse a observar a los otros parroquianos. Esta es otra de las particularidades que tiene el Gran Buenos Aires. A no ser que estés en un lugar con mucha afluencia de visitantes, como un shopping, por ejemplo, tomar un café en una confitería de barrio, es verse con la misma gente, todos los días. Yendo a los extremos, es como en la película "El día de la marmota", salvo por lo de las circunstancias, como diría Ortega. Lo que nos hace distintos, no como en la peli de Bill Murray.

Y otra vez me fuí a la miércoles. Qué tendrá que ver Bill Murray con el tipo que está leyendo el "Clarín" hace tres horas? Digo...aparte de la misma cara de boludo? Nada, salvo que lo sigue leyendo. Y yo, que lo sigo esperando... Lo que me hace reflexionar que el único boludo de la historia soy yo. Pero qué otra cosa me queda por hacer? Nada. Esperar. Mmm...

Cuánto hace que no voy al cine? Fácil, tres meses. Estarán dando alguna peli rescatable? O voy a terminar poniendo quince mangos para clavarme como tantas veces? Tá bien. Si uno no toma riesgos... Por algo habrá que empezar...

Despertate, Georgie. Vamos..!

Uy. El boludo se va. De palomita arriba del diario...

-Es mío! grité.

Y la señora que estaba con la nietita se sobresaltó. Le dijo algo al oído, y ahora son dos las que me miran desconfiadas. Por lo menos, la nena se sentó y se quedó quietita...

Abrí la sección Sociales. No puede ser: en la primer hoja, el titular no daba margen a ninguna duda.

Fiaca 4, Georgie 0

Algo habrá que hacer...

Vamos, Georgie. Despertate..!

domingo, 6 de enero de 2008

Desde aquí

Para Cartas de amor, de locura y de muerte.

Querido Tío Juancito:
Ojalá el viaje haya sido de tu agrado. Me hubiera gustado mucho haber estado presente cuando te fueron a despedir, pero sabés?, tuve unos días complicados, con mucho trabajo, y lamentablemente me lo perdí. Sé que Nani se ocupó de todos los preparativos, como una hija ejemplar.
Me imagino lo contentos que se deben haber puesto Coca, tu esposa de toda la vida, y Daniel, tu hijo menor, radicado allá desde hace dos años. Ya lo presentíamos nosotros. Tu nostalgia iba cada vez en aumento. Te notabas como ido, como que la añoranza de los afectos te reclamaba. Lástima Nani. Quedó solita. Pero creo que, apoyada por sus hijos y nietita, lo van a saber sobrellevar.
Como te decía al principio de la carta, ojalá hayas llegado bien, y el reencuentro con Coca y Daniel haya sido más que reconfortante. Te esperaban tu barco, tu caña de pescar, tu botellita de borgoña y algunos cigarrillos, que ahora podrás fumar sin temor a los retos. Sé que en el Cielo hay muy buenas nubes, desde donde podrás divisar el río y la isla que siempre te sedujeron. La isla que te vió crecer, y de la que me contaste tantas anécdotas. De tus primeros amores, de los barcos, tu vida de marinero y muchas más.
Yo, en unos días, estoy partiendo para el mar. Y cuando me esté acercando a la orilla, seguro que van a venir a mi mente recuerdos de aquellas vacaciones de la infancia, en las que subido a babuchas de tus hombros, supiste ser mi nave para llegar hasta "lo profundo". Si hasta el día de hoy conservo en la memoria la cara de susto de mi vieja, paradita en la costa, mientras nosotros la saludábamos desde más allá de la segunda rompiente, cagándonos de risa los dos, y yo sintiéndome en mis siete u ocho años, el más experto nadador.
Te deseo suerte. Dales un beso grande a Daniel y a Coca. Deciles que los extrañamos mucho y, que algún día, nos vamos a encontrar.
Desde aquí,
Georgie

jueves, 3 de enero de 2008

Amores de estudiantes

Nací en 1960. Comencé mi etapa de la Secundaria allá por 1973. Recibido de perito mercantil a fines de 1977 con aplausos, medalla y besos, me tomé algo más de medio año sabático. Luego, la colimba. Un año, clavado. De baja en septiembre del 79, unos meses más de huevo, y entré en la U.B. a estudiar Económicas en marzo del 80. Carrera que cursé casi enterita, y que abandoné, un poco por cansancio y otro poco por huevón, a mediados del 84. Imagínense, entonces, 11 o 12 años de estudiante.
Cuántos amores de estudiante viví en ese lapso? A ver...hagamos memoria.
En el 74, mi primer beso beso. El del sabor a frutillas, con E. (flor de amor, con nombre de reina). En el 75, mi primer sexo, con XX. En los 76 y 77 hubo muchos X. Hacia el final del 77 recuerdo a A., como un amor de los grandes. Amor que perduró más allá. Hago un paréntesis y llego al 83, para encontrarme con un amor más que importante, S.,que se extendió mucho más que mi vida de estudiante. Amor con casa, auto y libreta. Completito. En cantidad y calidad. Fruto de él son mis dos princesas, partes sustanciales de mi vida. Pero que no forman parte de aquella etapa estudiantil.
Vuelvo un poquito hacia atrás, a mi primer año de facultad, año en el que conozco a P., compañerita de la facu, que poco a poco se convertiría en compañera de estudios, de salidas, de cama. Cómo la clasifico? Novia? Amante? Amiga con derecho a roce? Fue todo eso, y un poquitito más. Y si nuestro amor no creció más que eso fué, precisamente, por la causa por la que llegó hasta ahí. Mucho sexo, del bueno, quizá hasta demasiado...conmigo y con... No, no era cuestión de andar floreándose por la facultad con tanto cuerno encima...
Hice una cronología casi perfecta. Y si me salteé algún amor, le pido disculpas.
Ahora, una breve descripción de cada uno de ellos. De los tres más importantes e intensos.
Algo hablé de E. En "Sabor a frutillas". Conté de nuestro primer beso, del miedo y de la reacción que generó en chiquilines de 13 y 14 años. De lo importante que fué para mí, y del recuerdo que me dejó. No les conté, hasta ahora, que fueron, a lo sumo, dos meses breves de amor, pero vividos con la intensidad propia de los primeros amores. Con las expectativas que despertaban los inicios en el camino a recorrer, y esos ojitos azules que me hacen recordarla con alegría. Y recordar el gusto de su boca roja y sabrosa...que me dejó besos de poesía.
Mi amor con A. fueron, en realidad, varios amores. Comenzamos cuando ella, de 14, y yo, de 17. Terminamos varios años después, no de la mejor manera. Con terceros colándose en nuestros intervalos y resquicios, y con sensaciones encontradas. Decididamente no fuimos el uno para el otro. Pero en los momentos en que nos compartimos, y en los que coincidimos, supimos armar algo lindo y muy fuerte. Quizás, de haber sabido buscar adentro de la relación, y no tanto afuera...Y ahora de qué me disfrazo? Fuí tan contundente en el "Decididamente...". Gracias a Dios, existen las sorpresas...y los finales abiertísimos... (Actualizado el 31-03-08).
De S. sólo voy a relatar la parte en que fuimos estudiantes, como amerita el post. Ya les conté que nuestro amor trascendió dicha etapa, con creces, premios y regalitos. Pero esa es otra parte de la vida. Hoy me refiero a los comienzos. Quizás más adelante...
Nació cuando fuimos a ver la película "Reto al destino". Ni Richard Gere, ni yo peinábamos canas en ese momento. Richard usaba el pelo corto, por su papel. Yo, en cambio, tenía el pelo largo. Como casi todos. Se estaba acercando la democracia a nuestras vidas, y el pelo largo representaba a la rebelión, un "milicos, váyanse de una buena vez". Los cantautores autóctonos, medianamente contestatarios, estaban volviendo, y todo ello generaba un clima de apertura. Clima que nos contagió a todos, y que trasladamos a nuestras vidas. Y en esa apertura fue que conocí a S. más profundamente. Coincidimos en tantas cosas que, cuando nos dimos cuenta, ya éramos novios. Y luego, y casi sin darnos cuenta, ya estábamos planificando nuestra vida.
Dejé mi vida como estudiante. Seguí mis años con S. Una buena cantidad de años como para recoger frutos de este amor, especialmente mis dos princesas. Más adelante vendría el desamor, nuevos y buenos amores, ilusiones, desengaños, y otra vez ilusiones.
La vida continúa. Y todos continuamos. Pero lo mejor de todo es que ninguno, ni yo, ni mis amores, dejamos de soñar.
Esta vez el video es para S.


Georgie

miércoles, 2 de enero de 2008

La vida es juego

Por cuestiones técnicas, Juliana todavía no puede publicar en esta plataforma. Sí lo hace, con total libertad en FullBlog. Por ende, me tomé la libertad de reproducir en Blogger, su último post antes de su viaje a USA, "La vida es juego".
Georgie

Que la vida es juego!
Calderón del botecito se confundió un par de consonantes...
La vida es juego, los chicos lo saben bien:
que creamos y destruimos nuestras propias reglas, burbujas y castillos...
Los locos lo saben bien,
y se permiten pintarse la cara siempre de un color distinto
de muchos colores
hoy amarilo, mañana verde
violeta, azul, rojo, negro, naranja...
Que la vida es sueño,
empecemos el año jugando...
y que los relojes intenten acercarse a marcar nuestro latido
y "vamos a correr por la cornisa, con una golondrina de motor!"
como dicen los locos...
Los locos lo saben bien...
Pongamos el corazón, entonces, en juego
seamos como chicos
como locos...

Muy feliz año para todos!

Juli*

martes, 1 de enero de 2008

Tocando fondo

Un día, hablando de bueyes y amores perdidos, Marcela me dijo:


-Cuando te caés en una pileta y no sabés nadar, dejate llevar por la caída. Vas a tocar fondo. Tomá fuerzas y empujate. En un instante vas a estar arriba de vuelta...

Y te estoy haciendo caso, Mar.


Por una serie de circunstancias, no pude pasar la noche de fín de año con mis afectos más cercanos. Tenía dos opciones: la primera era pasarla solo (la idea me aterraba. Creía que suicidarse era más sano y menos doloroso); la segunda posibilidad, era caer como paracaidista, en la casa de una de mis empleados, con quien compartimos muchas horas diarias, pero de quien me separa un abismo de años y vivencias, y brindar con sus familiares, a quienes no conozco.


Difícil elección, no?



Bueno, la pasé solo, en mi casa. Junté coraje y me dije a mí mismo que era una noche más. Que tenía que estar tranquilo. Que iba a hacer mi rutina: escuchar música, ver alguna película en la tele, y cuando me venciera el sueño, me acostaría a dormir. Hice exactamente eso. No sin antes llenar mi copa a las doce menos dos minutos, con un rico champagne, y ponerme en contacto con mis seres queridos. Pude brindar con cada uno de ellos, haciendo uso de la imaginación, pero más, del corazón.


Y pude sobrevivir perfectamente. A la mañana siguiente me desperté bastante temprano, y comencé el año con mi rutina aeróbica acostumbrada. Y todo siguió su curso normal. Luego desayuné con una de mis hijas, la llevé a casa de la mamá, y fuimos con mi otra hija a una YPF Full, ya que ese mismo día partía hacia USA de vacaciones, y quería despedirme de ella como correspondía. Tomamos un café, acompañados por una de sus amigas, quien también la quiso saludar.


El haber terminado una relación de casi tres años con mi última pareja, hace sólo dos meses atrás, me encuentra en una etapa jodida. Por un lado, a mis 47 años, me gustaría encontrar alguna persona con quien compartir momentos y sentimientos. Pero no puede ser cualquier persona. Siento que, el error más grande que hoy podría cometer, sería entablar una relación amorosa por miedo a la soledad. No sólo por respeto a mí mismo, sino también, porque quiero capitalizar algo, por lo menos, de la experiencia que la vida me fué dando. Y una de las cosas que aprendí es, precisamente, a respetar a terceras personas y no comprometerlas en relaciones que ni yo estoy seguro de poder llevar adelante.


Por supuesto que esta suerte de selectividad me cierra puertas. Posibilidades de conocer gente y de divertirme un rato. Es lo que necesito? O es mejor estar solo antes que "mal acompañando"?


Creo que solamente el tiempo va a traer respuestas a las preguntas que hoy me estoy formulando. Y que el hecho de adoptar las posturas que hoy tomo, recién podrá verse mañana si aportan el efecto deseado. Pero tengo la sensación de que, al fín, estoy tocando fondo. Y es un "tocando fondo" que no implica estar en las diez de últimas. Sino todo lo contrario. Percibo que es el empuje que se necesita para volver a la superficie, que es mi hábitat natural.




El aire, y poder respirarlo.


Georgie