
No me pregunten porqué, pero hoy me levanté con una cuota de optimismo... Y digo bien: cuota. Lo que se dice optimismo total, ese que vas a la farmacia y pedís:
-Buen día, señorita... Me dá Optimol? Pero el Total... Como el Agarompa, pero que rinde para todo el día, en una sola dosis... Mire que pago cash... Ni en cuotas, ni con débito, eh?
Ese, discúlpenme, pero no existe. Y el personaje que lo promociona, es un invento de la publicidad...
Y con una cuotita, uno va tirando. No es para decir:
-Fahhh, qué lo parió! Hoy todo me va a salir de maravillas! Ando super-inspirado...
Pero sirve...
Les cuento que la mañana ayudó un montón. El cielo estaba más que despejado... Despejadísimo! La temperatura, ideal para una mañana de verano: fresquita... Qué hice? Me vestí, lavé mi cara amodorrada, desayuné, me lavé los dientes, un poquito de desodorante pedorro, y a la calle a disfrutar de la rutina aeróbica, en un ambiente de puta madre: el hipódromo (pero del lado de afuera, eh?). Aprovecho para sugerir, a los que vivan cerca de un espacio abierto, que adopten esta costumbre. No sólo viene bárbaro para perder esos kilitos que rompen los cocos, sino que también, es buenísimo para recrear la vista, los pulmones y el alma. Auriculares en la sien, radio sintonizada en una FM que pase only music (ningún huevón diciendo pavadas), y si no fuera que la mayoría de las mujeres bellas están, o casadas, o de vacaciones, o escribiendo cosas en sus respectivos blogs (de nada, chicas), hubiera cantado "Bingo!". Pero como les dije antes: cuota de optimismo, cuota de felicidad. Lo completo tiene otro precio.
Finalizada mi rutina, volví al depto. y tomé una ducha, previo mirarme al espejo y preguntarme:
-Qué hago? Me la dejo o me la saco? Aclaro...me estoy refiriendo a la barbita candado, que me acompañó durante tanto tiempo... Y puse bien: me acompañó. Porque hoy, ya pertenece al pasado. Me la saqué, nomás.
Después de la ducha, me quedé unos instantes frente al espejo, tratando de dilucidar quién era ese salame que me miraba a través de él. Y me dije:
-Es re-parecido a mí! Lo único, es que tiene, todavía, más cara de boludo!
Pero como estaba desnudo, no tardé mucho más en descubrirme:
-Qué porquería! Siempre tuviste la estima tan chiquita? Claro...con la barbita tenías aspecto de "guacho pistola"! Ahora, sos...un "boludo pistolita"...
Digan que el optimismo ayuda, no?
Una cuotita es una cuotita. Nada para despreciar...
Georgie
El tema, a continuación, se llama "Someone is there waiting for my song" (Alguien esta allí esperando por mi canción). Es el de la publicidad de Mercado Libre, la del chico que vende un beso. Y la chica que lo compra. Me pareció un excelente tema para acompañar un post que habla, precisamente, de optimismo. Podemos interpretarlo de dos maneras:
1) Siempre habrá un roto para un descosido (versión un tanto negativista).
2) Alguien está allí esperando por mí y por mi canción (esta sí que me gusta).

